Luego de los trabajos de "inteligencia" que el Gobierno de la Ciudad ordenó al arquitecto Juan Carlos Poli para que, disfrazado de fumigador, constatara la infraestructura de las viviendas en la Villa 31 y 31 bis y de judicializar esta problemática para pedir, explícitamente, el desalojo y la demolición de las viviendas; ahora el gobierno se apresta a demoler y desalojar en principio 50 viviendas en "peligro inminente" . Ante esta situación y ante la negativa del gobierno de la ciudad de dialogar y entablar una discusión participativa con los vecinos y vecinas del barrio, un conjunto de habitantes de la Villa se movilizaron y se concentraron para rechazar el autoritarismo y la falta de respuestas a los problemas habitacionales que padece esta villa. El gobierno hace uso de las viejas prácticas que en los 70 primaron en la última dictadura militar: Con topadora, "servicios de inteligencia" y amenazas, se pretende "resolver" un problema habitaciona...